En el año de 1955 el tabasqueño Carlos Colorado Vera, Trompetista, se reunía con un grupo de amigos de la colonia Valle Gómez, a sacar ese algo que traían dentro y que era crear una agrupación semejante a la Sonora Matancera pero con un estilo diferente, una especie de cumbia muy estilizada y propia que deleita a gustos netamente populares y que ha marcado la memoria sentimental de generaciones enteras.